martes, 6 de noviembre de 2012

MODELO DE APRENDIZAJE ORGANIZACIONAL DE ABRAHAM MASLOW



AUTORREALIZACIÓN Y EXPERIENCIAS CUMBRE
Yohana Coromoto Mendoza Pérez
El principal representante de la perspectiva humanista, Abraham Maslow, define las acciones humanas como la consecuencia de las necesidades sentidas por el individuo, psíquica o físicamente. En ese sentido, el comportamiento humano se deriva de la búsqueda de satisfacción de sus necesidades, que según esta teoría se encuentran jerarquizadas, hallándose en la cúspide la autorrealización del ser.
Maslow diferenció el conocimiento en dos grandes ejes: el conocimiento del ser (conocimiento-S) y conocimiento de las necesidades deficitarias (conocimiento-D). El conocimiento-S, es el conocimiento que se encuentra en las experiencias cumbre, caracterizadas por la percepción de un todo global, una unidad completa, abstraída de cualquier relación, de cualquier posible utilidad, conveniencia o finalidad, lo percibido es captado completa y exclusivamente. La imagen resulta toda imagen, y el fondo desaparece o, por lo menos, se percibe de forma accidental, la experiencia repetitiva enriquece la percepción y esta puede  relativamente trascender el ego, ignorar sus propios intereses y ser altruista. Puede ser inmotivada, impersonal, carente de deseos, no basada en la necesidad.
La experiencia cumbre es sentida como un momento autovalidante y autojustificado que contiene en sí mismo su propio valor intrínseco. Se trata de un fin en sí mismo, una experiencia fin, se muestra solo como buena y deseable y jamás como mala o indeseable. La experiencia es intrínsecamente válida; es perfecta, completa y no necesita nada más. A diferencia de la experiencia normal que está inmersa dentro de la historia y la cultura así como de las cambiantes y relativas necesidades humanas, las experiencias cumbre son, desde este punto de vista más absolutas y menos relativas; no están sujetas al tiempo ni al espacio, son percibidas como más independientes.
Las personas que se autorrealizan tienen más posibilidades de contemplar el mundo como algo independiente, no solo de ellas, sino de los seres humanos en general. Se pueden establecer diferencias en cuanto a la percepción de objetos externos, aquellos relevantes para los intereses humanos e irrelevantes para los mismos. La persona que se encuentra en la cumbre deviene, no sólo en los sentidos ya tratados, sino también en algunos otros aspectos, como la aceptación completa, amorosa, no condenatoria, compasiva  y quizás gozosa del mundo y la persona.
La autorrealización de la gente que forma parte de la organización, concebida como un objetivo organizacional sentará las bases para un proceso de aprendizaje libre, espontáneo, creativo; debido principalmente a que la percepción en los momentos-cumbre muestra una fuerte tendencia a ser ideográfica y no clasificatoria. Lo percibido tiende a ser considerado como ejemplar único y como miembro exclusivo de su categoría. Esto contrasta con la lógica comúnmente empleada para  abordar la realidad, que se basa esencialmente sobre la generalización y la división aristotélica del mundo en diversas categorías de las que el objeto es un ejemplo o representación. Un aspecto de la experiencia cumbre es la pérdida completa, aunque momentánea, de todo temor, ansiedad, inhibición, defensa y control, un cese de toda renuncia, demora y coerción. La persona tiende a hacerse más  integrada, más individual, espontánea, expresiva, más expedita y menos necesitada de esfuerzo, más animosa y capaz.
El conocimiento de las necesidades deficitarias (conocimiento-D) requiere jerarquizar las necesidades que motivan el comportamiento humano, esta teoría considerada dentro del ámbito organizacional puede orientar estrategias de motivación hacia el aprendizaje continuo, al ofrecer a sus miembros oportunidades de aprendizaje para la satisfacción de necesidades concretas. Según Maslow, cuando las personas logran cubrir sus necesidades básicas pueden buscar la satisfacción de otras más elevadas.
La jerarquía propuesta por Maslow, se compone de las siguientes necesidades, en orden ascendente: (a) fisiológicas: hambre, sed, sueño, son recurrentes y repetitivas (b) seguridad: sentirse seguro y protegido, fuera de peligro, (c) pertenencia a un grupo social: agruparse con otros, ser aceptado y pertenecer a un grupo, (d) estima: lograr el respeto, ser competente, obtener reconocimiento y buena reputación, (e) autorrealización: utilización plena del talento y realización del propio potencial.
El ideal de Maslow es la persona autorrealizada, que muestre altos niveles de percepción de la realidad; aceptación del yo, de los otros y de la naturaleza; espontaneidad; capacidad de resolver problemas, autodirección; identificación con otros seres humanos; aislamiento y deseo de privacidad; serenidad de apreciación y riqueza de reacción emocional; frecuencia de experiencias máximas; satisfacción y cambio en la relación con las demás personas; carácter democrático, creatividad y sentido de valores, siendo estas las características propias de una persona que haya experimentado un proceso de aprendizaje efectivo. El punto de vista humanista ofrece un modelo positivo y optimista de la humanidad, profundizando en la teoría del aprendizaje al considerar factores internos, como sentimientos, valores e ilusiones de las personas.

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